¿Qué es una mentoría y por qué puedes necesitarla?

 

En el post de esta semana hablaremos de la mentoría, un tipo de formación muy útil para profesionales que quieren reciclarse y estar a la última.

Si eres traductor, periodista, has estudiado Humanidades pero no sabes por dónde tirar, quizás leer este post te ayuda a salir de dudas y a ver un poco más claro.

Hoy te voy a contar por qué una mentoría puede ser una buena inversión para ti si eliges bien cómo y con quién.

Y aquí va la pregunta del millón:

¿por qué este tipo de formación especializada y profesional puede servirte para tu futuro mucho más que un máster o un posgrado reglados?

 

Está claro que la formación reglada es muy beneficiosa y necesaria si queremos acceder a ciertas posiciones y trabajos que nos gusten, nos satisfagan y encima nos paguen bien.

Pero supongo que coincidirás conmigo en que llega un momento en la vida profesional, que uno ya tiene suficiente de grados o licenciaturas, másters, posgrados y el sinfín de cursos reglados que haya hecho hasta ese momento.

Porque puede ser que llegue un momento en tu vida profesional que busques una formación mucho más enfocada en lo que tú necesitas, en tu negocio, en tus “problemas”, en tus retos y en tus aspiraciones.

Ya no buscas ampliar líneas en el currículum, vas mucho más allá.

Quieres una formación que te sirva en tu día a día, que sea muy práctica, que puedas aplicarla desde el mismo momento en que la recibes.

Y es aquí donde entra la mentoría.

Pero empecemos desde el principio.

 

¿Qué es una mentoría?

 

A mi modo de ver, una mentoría es una formación que imparte alguien profesional y experto en su campo a otra persona o personas interesadas en el conocimiento y la experiencia de ese mentor.

La mentoría puede ser individualizada o puede ser grupal, dependiendo de cómo quiera configurarla cada mentor.

Para mí, la mentoría es cualquier tipo de intercambio en el que un experto en un ámbito traspasa sus conocimientos y su experiencia a sus mentorizados.

Normalmente, la relación que se establece es a cambio de una cantidad de dinero (aunque también puede haberlas gratuitas o voluntarias, sí).

El mentorizado, entonces, utiliza todo lo que le cuenta el mentor para empoderarse en su camino profesional y tomar mejores decisiones, ya que su mentor le ha compartido su experiencia.

Además, el mentor puede resolver las dudas del mentorizado siempre que este las tenga.

En resumen, una mentoría sería como preguntarle a tu “yo del futuro” si la decisión que vas a tomar es acertada, cómo puedes superar ese miedo que te impide avanzar, o cómo afrontar ciertas tareas profesionales que quizás de momento no sepas hacer.

 

¿Y por qué una mentoría y no un curso?

 

A diferencia de un curso con mucha más gente, una mentoría normalmente es muy reducida: puede que seas tú y tu mentor/a, o también puede que seáis un grupo pequeño (entre 5 y 10 personas).

Tanto la mentoría individualizada como con otras personas tienen muchas ventajas.

Si eres tú solo con tu mentor, eso significa que tienes TODA su atención.

Podrás hacerle todas las preguntas que quieras, y podrás recibir todo su conocimiento sin “compartirlo” con nadie.

Por otro lado, si en el grupo de mentoría hay más personas con intereses similares a los tuyos, su experiencia y sus conocimientos también pueden ser muy relevantes para ti.

Al final, toda aportación, ya sea de tu mentor o de tus compañeros mentorizados te enriquece, e igual que tú puedes ayudarles a ellos, ellos pueden ayudarte a ti.

Piensa además que un grupo de mentoría es también un círculo de personas que te conocen y saben a lo que te dedicas.

Por eso, es muy fácil que se creen sinergias positivas de trabajo común, colaboraciones, recomendaciones a clientes…

En lo que respecta al precio, está claro que una mentoría, cuanto más reducida sea, más costosa será.

Y es igual de evidente que será más cara que un curso (normalmente).

Pero si pones en la balanza lo que consigues con un tipo de formación y con otro, ¿con qué te quedas?

 

¿Mentoría online o presencial?

 

Cada vez más, y sobre todo en el mundo de los emprendedores, las mentorías son online.

Eso te permite estar donde quieras, en el huso horario que quieras, y seguir aprovechando los conocimientos de tu mentor desde la comodidad de tu sofá, el aeropuerto, un hotel, etc.

Es posible que encuentres también mentorías presenciales, pero de nuevo: pon en la balanza los pros y los contras y seguramente te decantes por una mentoría online.

Sin embargo, es muy habitual “desvirtualizar” una mentoría online si ambas partes estáis cerca, ¡así que no te asustes si te gusta más lo presencial!

Es habitual organizar de vez en cuando encuentros con tu mentorizado o mentor o compañeros mentorizados para poneros cara, compartir experiencias, comer y pasarlo bien.

 

Hasta aquí la entrada de hoy sobre mentorías y por qué puede ser una formación útil para ti si eres un profesional autónomo que quiere mejorar su proyección laboral.

Si quieres descubrir más sobre nuestra Mentoría Conviértete en Copywriter, haz clic aquí.

Si te ha gustado el artículo, o si tienes preguntas que yo pueda resolver, cuéntamelo en los comentarios. ¡Me encantará leerte!